REHABILITACIÓN (hidroTERAPIA).

 

 

Niño

  • Cloración especial apta para bebés y personas con problemas dérmicos como dermatitis atópica.
  • Máximo aforo en el número de alumnos por clase: un solo alumno en clases particulares.
  • Duración de las clases: media hora.
  • Edad máxima de inscripción: ilimitada.
  • Plazo de inscripción abierto para el próximo curso desde el mes de abril.
  • Matrícula gratuita en todos los estilos.
  • Precios muy competitivos.
  • Primera clase de prueba gratuita y sin compromiso.
  • La Escuela de Natación Ola-Wave, S.L., ofrece al cliente la posibilidad de recuperar aquellas clases que se pierdan por motivos de enfermedad, imposibilidad de asistencia, u otros.
  • Disponemos de una ducha independiente para el aseo personal tras las clases, de aquellos clientes que precisen de una mayor privacidad del resto, por problemas de timidez u otros motivos.
  • Se imparten clases de natación para bebés, niños y adultos de cualquier edad y nivel de aprendizaje, además de otras disciplinas como el Acqua-Gym; o incluso Rehabilitaciones (Hidroterapia) y preparaciones al parto o recuperaciones post parto, en piscinas climatizadas de comunidades/mancomunidades de propietarios o piscinas privadas de particulares.
  • Fácil aparcamiento.
  • English spoken.

¿QUÉ ES LA HIDROTERAPIA?

                La Hidroterapia es una disciplina que se engloba dentro de la Hidrología médica y que se define como la ciencia destinada a la prevención inicial de enfermedades de diversa índole, y al tratamiento y rehabilitación de las lesiones derivadas de las mismas cuando éstas ya se han manifestado en el organismo del paciente, por medio del empleo del agua como agente terapéutico y utilizando para ello sus propiedades químicas, mecánicas y térmicas; terapia que por su diversidad y eficacia, contribuye notablemente a la mejoría y curación de multitud de patologías médicas.  

     

UTILIDAD TERAPÉUTICA:

  • Rehabilitaciones de carácter leve.
  • Rehabilitaciones de gran envergadura debidas a traumatismos físicos externos o a fallos orgánicos internos (frecuentemente originados por alteraciones psicológicas prolongadas relacionadas con el estrés, punto en el que centraremos el enfoque de esta información).
  • Rehabilitación de enfermedades agudas o crónicas de cualquier tipo e incluso de las propias degenerativas y/o inflamatorias.
  • Aquellos beneficios genéricos resultantes del empleo de esta técnica como actividad relajante en sí misma.

¿EN QUÉ CONSISTE?

           Esta terapia consistente en el uso del agua como base terapéutica, es cada vez más recomendada como alternativa para tratar multitud de enfermedades y dolencias además de utilizarla en sí misma, como técnica rehabilitadora en aquellos traumatismos de carácter leve –siendo los más frecuentes las pequeñas fracturas óseas en ambas extremidades-, como praxis paliativa en aquellos politraumatismos debido a siniestralidades de gran magnitud y cuyas rehabilitaciones requieran de mayor complejidad; o por el contrario, en aquellos fallos internos de tipo orgánico como pueden ser los accidentes cerebro y cardio-vasculares, con daños neurológicos, cuyas secuelas afecten al correcto funcionamiento del cerebro y por ende; a la correcta función del sistema psicomotríz del paciente.

          Por otra parte, si nos remontamos a las causas que provocaron estas afecciones, a menudo descubrimos que un alto porcentaje de estos accidentes -ya que en otros casos, se debe sencillamente a factores genéticos o incluso a la falta de hábitos saludables del enfermo-, tuvieron su origen en alteraciones emocionales sufridas por el individuo debido a una alta concentración de estrés durante prolongados periodos de tiempo, cuyas primeras manifestaciones previas al desenlace, podrían haber sido una serie de síntomas derivados del propio malestar, como: nerviosismo crónico, ansiedad, angustia, depresión, insomnio, palpitaciones, cansancio, cefaleas, irritabilidad, etc.; a las que no se le prestó la debida atención a tiempo y que finalmente desembocaron en la enfermedad como la manifestación del poder de la propia psique sobre la materia. En este ámbito, la Hidroterapia contribuye de manera muy efectiva al equilibrio emocional interno del paciente ya que actúa relajando, descontracturando y liberando tensiones físicas/psíquicas; por lo que su práctica puede servirnos simplemente, como praxis preventiva del desarrollo de enfermedades relacionadas con el estrés/sufrimiento emocional; que primero se gestan en nuestra psique y que posteriormente atacan y ponen en riesgo la salud de todo nuestro organismo.

           Además de la importante vertiente rehabilitadora que posee esta terapia para tratar accidentes de todo tipo y debido a la multitud de beneficios que otorga el empleo de esta técnica en el tratamiento de numerosas patologías de distinto origen y envergadura, es por lo que la Hidroterapia se convierte asimismo, en una herramienta altamente efectiva para tratar todo tipo de sintomatologías físico-orgánicas de carácter agudas o crónicas; siendo las más frecuentes: aquéllas relacionadas tanto con el sistema óseo –sobre todo con la columna vertebral-, como con las del sistema muscular –cuya localización más habitual es de nuevo, la zona de la espalda debido a las contracturas provocadas sobre todo, por los malos hábitos posturales adquiridos-. En estos casos, el trabajo terapéutico se centrará principalmente en la descontracturación y en el fortalecimiento de la propia zona afectada, además de la propia reeducación del paciente con objeto de que en lo sucesivo, adopte un nuevo patrón de higiene postural más correcto y saludable, tanto en su vida cotidiana como en su vida laboral.

           Por otra parte, la Hidroterapia es una de las terapias más recomendadas por la medicina rehabilitadora como técnica paliativa en infinidad de patologías médicas, como en aquellas enfermedades de tipo degenerativas y/o inflamatorias como la artrosis o la artritis entre otras, en donde se consiguen resultados altamente satisfactorios en cuanto a la reducción del nivel de dolor y a la falta de movilidad de las zonas afectadas, que van siempre asociadas a este tipo de cuadros clínicos.

           Otra de las grandes ventajas que ofrece esta técnica, se fundamenta sencillamente, en el beneficio que la práctica del ejercicio físico en sí proporciona a todo nuestro organismo; que en el caso de la Hidroterapia, al realizarse ésta dentro de un medio que opone resistencia física como es el agua, configura en sí mismo el entorno ideal que contribuye al fortalecimiento del tono muscular de todas aquellas zonas que se hayan visto afectadas por algún tipo de daño; con la gran ventaja añadida de ofrecer al paciente, una envoltura de protección natural que trabaja absorbiendo las fuerzas de impacto que reciben las zonas de mayor riesgo susceptibles de recibir daños traumáticos, por ser éstas las áreas más delicadas al estar continuamente sometidas al factor peso/presión como son las articulaciones, tendones, músculos y huesos; sobre todo en las extremidades inferiores. Asimismo, resulta un buen método de control del peso, de reducción del estrés; al tiempo que con la propia práctica del ejercicio físico, obtenemos un mayor estímulo en la circulación sanguínea, incrementamos nuestra capacidad pulmonar; y contribuímos al fortalecimiento de todo nuestro sistema inmunológico en general.

           Sin duda, la Hidroterapia es una ciencia que ofrece multitud de posibilidades y variantes, por lo que siempre existe un tratamiento que en concreto, mejor se adapte a las necesidades de cada persona con objeto de obtener el resultado más beneficioso posible en el tratamiento de las diferentes afecciones en la salud del paciente. Las multiples formas de aprovechar la capacidad curativa del agua pueden ser mediante el empleo de vapor, de duchas o baños con el uso alternativo de agua fría/caliente, mediante la fuerza masajeante y relajante de los chorros de agua a presión, de la inmersión en piscinas climatizadas con ejercicios rehabilitadores específicos, empleando bañeras de hidromasajes, a través de aplicando compresas, lavados, el empleo de talasoterapia, o incluso del vertido de sustancias con propiedades curativas, según proceda y estime el terapeuta

HORARIOS:

  • DE LUNES A VIERNES:

  • Mañanas:

    10:00-14:00 horas

    -bebés desde el tiempo recomendado por el médico y adultos cualquier edad-.

    Tardes:

    16:30-19:30 horas

    –bebés desde el tiempo recomendado por el médico y niños de cualquier edad-.

    19:30-21:30 horas –adultos-.

 
SÁBADOS:

Mañanas:

9:30-13:30 horas –horario niños-.

13:30 horas en adelante –horario adultos-.

           Se aconseja preferiblemente, consultar en secretaría por los mismos, así como por la disponibilidad de las plazas existentes en la actualidad.

 

Hidroterapia

 

VENTAJAS DE LA HIDROTERAPIA SOBRE OTRAS TERAPIAs:

          La causa principal para se produzcan estas notables mejorías se encuentra sobre todo, en la práctica de ejercicios específicos adaptados a la patología concreta, en el entorno cálido de un medio acuático; cuya principal ventaja sobre cualquier otra técnica, está la de absorber todo el efecto impacto que las articulaciones, huesos y tendones sufren cuando este mismo trabajo dinámico se reproduce en un medio aéreo; que lógicamente, carece de la particularidad de amortiguación de choque que posee el agua en sí misma.

 

 

¿EN QUÉ PERSONAS ESTÁ ESPECIALMENTE INDICADA LA HIDROTERAPIA?

           Esta terapia es asimismo, eficazmente recomendada para tratar multitud de patologías tanto en bebés como en niños, así como en adultos, ancianos e incluso en mujeres embarazadas como técnica preparatoria al parto, con objeto de fortalecer la zona pelviana y prevenir o disminuir los malestares más comunes propios de este estado, como pueden ser: los dolores de espalda, riñones y la pesadez en piernas; además de favorecer con ello, la expulsión del bebé durante la propia labor de parto.

           No obstante, aunque los beneficios de esta técnica esté sobradamente probada y recomendada, es absolutamente obligatorio consultar al médico antes de incluir esta terapia como método para tratar alguna enfermedad o patología especifica ya diagnosticada.

          En cambio, si tan sólo pretendemos darle un uso preventivo y no padecemos de ninguna afección previa que pudiera provocar cualquier efecto contraproducente, y simplemente buscamos la relajación, la reducción de estrés y reencontrarnos con nuestro equilibrio interno; el agua es sin duda, un elemento que contribuye a mejorar la calidad de vida del ser humano, por lo que es altamente recomendable animarse a probar y disfrutar de los beneficios que nos regala la naturaleza a través de este maravilloso y preciado bien.